Varios clubes de la Unión de Rugby de Buenos Aires se pusieron al servicio de la comunidad. Dirigentes, entrenadores y jugadores se contactaron en este momento crítico del país y juntaron a cientos de voluntarios de las diferentes categorías de cada equipo para ponerle el pecho a la situación y el hombro a los carenciados de cada barrio cercano, a gente que necesita hoy más que nunca una ayuda desde donde les pueda llegar porque no tienen trabajo y deben hacerle frente al coronavirus.
Dar una mano en tiempos de pandemia.
Esta es la historia de tres de los tantos clubes de rugby que este sábado desde muy temprano se hicieron presentes en algunos barrios carenciados de su zona, simplemente para ayudar. Te contamos cómo recolectan la comida, la cocinan, hacen las viandas diarias para los vecinos y organizan la entrega de los bolsones semanales para la gente que más lo necesita.
La solidaridad que llega desde una parte de la sociedad que tiende una mano otra parte más desprotegida desde un deporte muy golpeado en los últimos tiempos, que hoy se encolumna en una noble tarea para que los vecinos de los barrios más humildes de su zona tenga que comer. Un momento crítico para muchos habitantes de la Argentina, en un tiempo en donde el coronavirus sigue al acecho y no perdona ningún error de cálculo.
Una única consigna: ayudar al otro.
Es sábado y desde muy temprano comienzan a llegar uno a uno desde distintos lugares con un solo objetivo: AYUDAR AL PRÓJIMO. En sus autos, bicicletas o simplemente caminando con los barbijos en sus rostros se presentan en su segunda casa, en el club. El mismo al que extrañan más de la cuenta en los últimos tiempos y en donde cada uno de ellos pasó innumerables horas de su vida, entrenando durante la semana, jugando el partido de los sábados en el torneo de la categoría que les toque o comiendo un sándwich con una bebida en algún tercer tiempo o reunión de los jueves.
Hoy Newman, Banco Nación y Virreyes no están esperando a su rival de turno para jugar un partido del torneo de la URBA, ni disfrutarán como siempre del tercer tiempo luego de finalizado el partido. En esta ocasión están ahí organizados para AYUDAR A LOS VECINOS DEL BARRIO; a esas personas que no tienen para darle algo de comer a sus pibes, a esas familias a la que no les alcanza el dinero que juntan haciendo esas changas y que ahora no llega, ese dinero que de todas formas buscan como sea, porque necesitan imperiosamente llevarle un plato de comida a su gente.
Hoy para esas personas anotadas en la lista armada de antemano y chequeada por una ONG que trabaja conjuntamente con el club que se encarga de verificar los datos de la gente del barrio Olivares, el rugby de Banco Nación es al menos una solución temporaria a su problema. Esos cientos de hombres y mujeres que están ahí haciendo la fila a la distancia reglamentada por el gobierno no piden nada. Saben que el club de su barrio los ayuda de una forma directa y esperan con una sonrisa de agradecimiento para retirar la bolsa de alimentos con sus diez productos que incluyen hasta barbijos para su familia. Así podrán durante la semana que entra darle a su gente ese plato de comida que tanto necesitan en esta época de cuarentena extendida. Hoy Banco Nación con Marcelo Sosa y sus muchachos a la cabeza está allí para jugar ese otro partido, el que nadie transmite en vivo por televisión, y que tanta falta hace en esta cuarentena argentina.
Sin pedirle dinero al gobierno, con ayuda directa entre los mismos directivos de cada club, entre los socios y las familias de los jugadores o sus mismos parientes recolectan desde alimentos de primera necesidad hasta barbijos. También ropa o dinero para comprar esos alimentos básicos y embolsarlos para los vecinos del barrio, y de esa forma colaborar con esta causa noble para los que más necesitan.
Virreyes, un club que ayuda al barrio en sus necesidades básicas
Marcos Julianes, es junto a su esposa Ángela y su equipo de trabajo – los chicos del club- ; otro de los pioneros en esta tarea de AYUDAR a la gente del barrio, a los que necesitan una mano.
Ellos conjugan ese verbo desde hace mucho tiempo, más precisamente desde que se fundó su querido Virreyes Rugby Club;la misma institución que el ex secretario de deportes de la década del 80, Rodolfo O´Reilly le dio forma con algunos amigos allá cuando lo fundó por Noviembre del 2002 para sacar a los pibes de la calle, buscar su lugar en el mundo y llevarlos a jugar al rugby. El club que lo adoptó a O´Reilly – jugó en el CASI - y por el que luchó Michingo hasta que se fue de gira en Junio del 2018 dejando ese legado para sus sucesores. Ese Virreyes Rugby que hoy tiene al frente a Marcos Julianes y que con el rugby como bandera hace que sus chicos no solo pasen un momento agradable, de diversión y esparcimiento enfrentando a los rivales de turno semana a semana; sino que además le sirve para que aprendan desde temprana edad los valores que deja el juego y la vida. Así como una vez finalizado el partido puedan confraternizar con sus rivales en el tercer tiempo y revivir las vivencias del match, hoy están ahí para jugar este otro partido: el de AYUDAR AL PRÓJIMO
Marcos empieza diciendo: “Acá hay que poner todo de nosotros, esto es una emergencia”. Mientras tanto dirige y se arremanga como uno más a la par de sus muchachos en la búsqueda de que esté todo en organizado y la gente del barrio que está en la fila se lleve su vianda diaria y su bolsa de alimentos.
Virreyes cuenta con la gran ayuda de muchos de sus muchachos, pero hay una mano que no pasa desapercibida y es fundamental: la de la gente de CONVIDARTE – la empresa que comanda su fundador José “El Chino” Saravi de la camada 68 del Club Champagnat y que tanto los ayuda. “Desde allí nos entregan 500 viandas diarias para distribuir en el barrio, en donde hay unas 6.000 personas, que de no estar asistidas por el club no tendrían como darle ese plato de comida a su familia”.
“Ellos nos preparan las viandas y nosotros las repartimos acá; sentencia Marcos, y muestra orgulloso a su esposa cocinando. “Esa es Ángela mi mujer y la señala, con alguno de los jugadores que están repartiendo las viandas. En otro rincón hay más jugadores con Diego Claisse - el entrenador del Plantel - también entregando comida para la gente del barrio”.
Además “tenemos una buena cantidad de voluntarios preparando la comida, cocinando y entregando con amor al próximo en esta emergencia el alimento que tanto necesitan. Los mensajes que viajan en las tapas de las viandas realmente emocionan, van más allá de la comida que hay adentro. Son el sentir de la gente que hace algo para ayudar al prójimo en este difícil momento”.
Con respecto a las entregas de bolsones de comida semanales que la gente de Virreyes le entrega a la gente del barrio Julianes señala “son más o menos 500 bolsas en promedio y las hacemos llegar a uno de nuestros tres barrios pegados al club. Ahí llegamos con una bolsa de alimentos gracias a las donaciones que nos hicieron, que contienen 10 productos de básica necesidad. Estábamos entregando una por semana de alimentos secos hasta ahora”
“También recibimos donaciones o dinero en efectivo, cuando juntamos un buen número, salimos a comprar, pero ahora se está haciendo todo cuesta arriba. La realidad es que la gente anda asustada, dona menos y se dificulta abastecer a todos, remata preocupado Marcos
Otro que les dio una mano fue el reconocido Juan Carr, de Redes Solidarias quien les donó las viseras para poder aislarse como indica el protocolo del gobierno. Además las usan para cocinar. “Todo suma en este momento, lo importante es poder hacerle llegar ese plato de comida a los más necesitados” agregó Marcos.
Por último Cardenal Newman, en el barrio la Ñata de Benavidez, también estuvo por la misma senda que sus otros clubes amigos durante este sábado. Ayudando con lo que se juntó a los vecinos de los barrios carenciados aledaños y entregando alimentos para poder paliar a quienes no tienen.
Como nos señaló alguien al pasar: “seguramente no seremos los únicos que hacemos esto, pero de lo que estamos seguro es que es necesario y reconforta hacerlo. Acá hoy le damos comida a gente que trabaja, a gente humilde, a gente de la calle que vive de su changa y que hoy no la tiene. Gente que no le será fácil pasar este momento con su familia, gente que se está desesperando porque no le alcanzan las monedas para darle de comer a sus pibes”. A esa gente hoy la familia del rugby de los clubes les tendió una mano desde el anonimato, el cual destacamos que es prioridad para ellos.
Rugby Champagne solo reflejó en parte lo que sucedió en este sábado soleado con la gente de Virreyes, Newman y Banco Nación, tres clubes de rugby que le dieron una mano enorme a algunas familias cercanas a sus clubes mostrando la solidaridad en tiempos de pandemia.
Se reciben donaciones al: 11 4998-6506 Marcos Julianes (Virreyes Rugby Club)
Fuente: Jorge Ciccodicola - Rugby Champagne











