El Club Estudiantes de Paraná fue uno de los animadores del Litoral en los últimos tiempos. Con mucho esfuerzo el equipo de donde salieron Pumas de hoy y de siempre, como Javier Ortega Desio y Emiliano Bergamaschi, se posicionó como uno de los clubes más importantes del certamen litoraleño.
Sin embargo, el año pasado las cosas no salieron como esperaban, una serie de resultados adversos pusieron al albinegro jugando por no descender, ante un viejo conocido de la provincia, Justo José de Urquiza, Rowing. El resultado fue positivo y aseguraron su lugar en la elite del torneo que aglutina a los mejores equipos de las uniones de Rosario, Santa Fe y Entre Ríos, aunque esto no conformó a los jugadores del plantel y las ganas de dar vuelta la página y mostrar otra cara no eran pocas en el Parque Urquiza.
Esas ganas contenidas de volver al ruedo y la necesidad de estar listos para cuando se dictamine que la ovalada pueda volver a la acción en nuestro país, llevó a Estudiantes a crear un protocolo especial de entrenamiento.
En nota exclusiva Rugby Champagne, hablamos con el flamante entrenador, Pedro Raiteri, sobre la actualidad del plantel y lo importante que es tener a un ex Puma en el staff.
- ¿Cómo encontraste al equipo?
- Están bien, vienen de muy buenos años. Con la incorporación de nuevas camadas de un gran nivel y los mayores que aún se mantienen en actividad, equilibraron las capacidades y el nivel del equipo.
- ¿Cómo llegaban a arrancar el torneo del Litoral?
- Llegábamos muy bien preparados al inicio del torneo, pero lamentablemente se suspendió.
- ¿Hubo que cambiar el chip con respecto a lo que fue el año pasado?
- Los chicos estaban con mucho ánimo e intenciones de revertir los malos resultados. Estuvieron cerca de descender, pero por el esfuerzo mantuvieron la categoría y creo que a partir de ahí hubo un replanteo y una nueva reformulación de los objetivos.
- ¿Cómo tomó la pandemia al equipo?
- La verdad que nos afectó, calculo como a todos. Nosotros habíamos jugado durante tres fines de semana tres partidos y un campeonato de pretemporada en Logaritmo de Rosario, donde habíamos logrado en cierta forma consolidar el plantel. Cuando entramos en la cuarentena creo que estábamos fuertes y así nos mantuvimos, seguimos muy unidos entrenando vía Zoom. Tenemos en nuestra sede del Plumazo un gimnasio muy equipado y decidimos apenas arrancó la cuarentena distribuir los elementos entre todos los jugadores, por lo que cada uno pudo armarse para entrenar en su casa junto a lo que enviaban el preparador físico, la nutricionista y el psicólogo.
- Tienen en el staff a un ex Puma como el Chinchu Bustos. ¿En qué les sirve al plantel y a ustedes como staff tener a alguien de semejante experiencia?
- Tratamos de usufructuar al máximo al Chinchu, quien más allá de los conocimientos que tiene sobre el juego y en especial de las formaciones fijas, como el scrum, hablamos de un ser humano excepcional, que sumó en lo deportivo durante la etapa de la cuarentena, porque mantuvo mucho diálogo con los chicos. Desde la experiencia es fundamental, ahora en el aislamiento está haciendo un trabajo específico que tiene que ver con lo postural y que ayuda al cuidado del jugador en el scrum. También tiene muchos amigos que sumó a las reuniones después de los entrenamientos. El otro día, por ejemplo, tuvimos una con el Chipi Figallo, en una capacitación para los entrenadores.
- ¿Cómo es el proceso para que aprueben el protocolo que tienen en mente para la vuelta a los entrenamientos?
- Nosotros elevamos una propuesta, en la cual creemos que aportamos una solución para cuando la situación lo permita y se retome la actividad en los clubes, y nuestro protocolo puede llevarse a cabo. En primera instancia se lo llevamos al intendente de Paraná, Adán Bahl, quien inmediatamente se lo elevó al gobernador de Entre Ríos, Gustavo Bordet, quien al ser la autoridad máxima de la provincia será el encargado de considerarlo.
- ¿Cómo lo llevarán a cabo y que estipula este protocolo?
- Está hecho específicamente para que el plantel superior del club Estudiantes de Paraná pueda realizar actividad física. Es para un determinado número de jugadores, en diferentes días de la semana, con distintos horarios y en distintos sectores del Plumazo. Esta actividad física será sin contacto, sin compartir elementos de entrenamiento, básicamente es para volver a correr dentro de una cancha, no es otra cosa. Esto se hará con guantes de látex, con un control sanitario por parte del club que controlará la temperatura con termómetros infrarrojos. Cada jugador deberá concurrir al entrenamiento sólo o si concurre con algún compañero éste deberá ubicarse en la parte trasera del auto.
En Paraná hay ilusión de volver a entrenar. Con un protocolo muy consciente a los momentos que se viven, el CAE quiere poner primera. Todo dependerá de lo que digan las autoridades, mientras tanto en Estudiantes, sueñan con volver a correr al aire libre.
Fotógrafo: Gentileza Magui Tudor
Fuente: Julián Maragliano - Rugby Champagne



