En Villa Celina, por la decimosexta jornada de la segunda categoría del rugby bonaerense, el club de Hurlingham goleó por 51 a 15 a uno de los dos principales animadores del torneo que ha tenido la divisional en este 2026 y que sufrió extrañamente su segunda caída en fila.
La categórica caída en La Cumbre frente a San Luis (49-6) afectó anímicamente a San Cirano, que en estas dos últimas fechas ha recibido una preocupante cifra en su contra: ¡100 puntos!
Eso quedó clarísimo durante este encuentro que significó la vuelta de los conducidos por Diego Conde a su hogar. Nadie, ni en el peor de los escenarios, imaginaba una diferencia sideral en favor de la visita… pero así ocurrió.
Dicho lo anterior, y si bien las críticas al dueño de casa son necesarias y justas, el eje debe estar en lo hecho por Curupaytí, que en silencio empieza a decir “acá estoy yo y voy a pelear por el ascenso a la élite de la URBA”.
El equipo ganador llegó al ingoal gracias a Ramiro Bournot (2), Agustín Mariani, Tomás Díaz, Lucas Traverso y un try-penal. Además, Diógenes Strauss acertó las cinco conversiones para lograr un 100 % de efectividad en este apartado más tres penales.
Para el equipo local, dos conquistas: una de Patricio Crovella y otra de Valentino Aznar. Nicolás Sánchez sumó una conversión y un penal.
Con esta victoria, Curupaytí quedó cuarto con 54 puntos. El sábado 15 de agosto, en lo que será la vuelta a la actividad tras el parate por el partido entre Los Pumas y Sudáfrica de este próximo sábado en Vélez, recibirán a San Albano.
San Cirano, por su parte, bajó a la tercera posición (57) y en su siguiente parada le tocará jugar contra Lomas Athletic, que está como único escolta del Marista, y nada menos que en la sede Link, de Ezeiza; en un partido clave para las aspiraciones de ambos de lograr el objetivo del ascenso .

