Por la décima séptima fecha de la segunda categoría del rugby bonaerense, Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires dio el batacazo del fin de semana al superar en su visita a San Luis por 34 a 31.
En La Plata, GEBA se hizo gigante, tal como lo marca su historia. Contra todo pronóstico, el club anclado en la avenida Figueroa Alcorta 5575, en el barrio porteño de Palermo, tuvo sus mejores ochenta minutos de la presente campaña.
Bajó a un equipo que parecía invencible en las últimas semanas. Y lo hizo con justicia… y sobre el final, lo cual le dio un condimento extra que hace que la victoria sea incluso más disfrutable para el público visitante que se acercó a la Ciudad de las Diagonales para seguir a sus veintitrés representantes que se llevaron un éxito que vale mucho más que cuatro puntos en la tabla de posiciones.

Los Mens Sana llegaron al ingoal a través de Ian Rodríguez, Nahuel Goldstein, Tomás Peláez y un try-penal. Ramiro Waisberg, su pateador y gran figura, acertó las tres conversiones, un penal y un drop. En tanto, el equipo local, que perdió por primera vez desde la cuarta fecha -justamente cuando había caído ante GEBA por 29 a 27, de visitante- los tries llegaron gracias a Felipe Crispo (2), Santiago Bonavento y Matías Perisinatto. Segundo Blanco Fresco convirtió dos de las conquistas y sumó tres puntos por la vía del penal.

Con esta celebración, que puede ser un impulso gigante de cara al tramo final del 2026, Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires llegó a los 46 puntos y quedó séptimo en las posiciones. El sábado que viene recibirá a Curupaytí en otro duelo clave de cara a los play offs.
San Luis, por su parte, se quedó con un bonus defensivo que le sirve igualmente para acercarse aún más al objetivo mayor: obtener el primer ascenso al URBA TOP 14.
Ha cosechado, hasta aquí, 68 unidades, siete más que su principal perseguidor, que es San Cirano. Su próximo escollo será Olivos, la próxima semana, en Munro.



































































































