Los de Barrio Obrero dirigidos por Ramiro Bernal volvieron a mostrar su mejor versión y derrotaron con contundencia a Buenos Aires por 48 a 22. Con un segundo tiempo demoledor, en el que apoyaron siete tries, la visita se llevó el bonus ofensivo y consiguió un triunfo clave para recuperar la confianza y escalar posiciones en la tabla.
El partido comenzó con intensidad y fue el local quien golpeó primero gracias a un try de Mateo Capalbo. Sin embargo, la respuesta de Los Tilos no tardó en llegar: Joaquín Tuculet apoyó debajo de los palos para igualar rápidamente el marcador.
Durante buena parte de la primera mitad el desarrollo fue equilibrado y con ambos elencos alternándose el dominio del juego, aunque Buenos Aires logró irse al descanso en ventaja gracias a una conquista de Nicolás Pizzo sobre el cierre para poner el 15 a 10 parcial.
En el complemento, el panorama cambió por completo. Los Tilos salió decidido a imponer condiciones y rápidamente dio vuelta el resultado con las conquistas de Juan Ignacio Blaiotta Lago y Bautista Gatti.
La amonestación a Tomás Rosasco complicó todavía más al León, que empezó a sufrir cada ataque del elenco visitante. A partir de allí, el conjunto platense tomó el control absoluto del juego y amplió la diferencia con dos tries de Gastón Martínez Salgado y otro de Hipólito San Sebastián.
Sobre el cierre, un try penal parecía darle algo de aire a Buenos Aires, aunque el Verde siguió con su feroz ataque y terminó sellando la goleada con una nueva conquista de Matías Cordero.
Con cinco conversiones de Bautista Santamarina, el conjunto de Barrio Obrero cerró un contundente 48 a 22, mientras que el León de Victoria sumó su sexta derrota en la temporada y se complica cada vez más.
A pesar de ambos estar en el lote de abajo, con solo cinco puntos de diferencia uno del otro, el de verde demostró que quiere más y puede conseguirlo aunque aún queda mucho por jugarse.
En la próxima fecha, los de Barrio Obrero recibirán a un Belgrano Athletic que llegará en alta, mientras los de Victoria visitarán nada menos que al puntero, el CASI.
Fotógrafo: Archivo RCH
Fuente: Giuliana Salmonte Siciliano























